Agua Bendita: un apodo se pone como dios manda

Sir Edward's necesitaba entrar en el imaginario de las personas como un whisky amigable y cercano. De esa necesidad surge la idea de llamarlo por su apodo: "SIR". El apodo contiene cercanía, identidad y simpatía, y en el mayor de los casos, pasa a sustituir por completo al nombre. Siendo que gran parte de la población es más conocida por su apodo que por su nombre, impulsamos una campaña para proponer que el apodo sea parte de las preguntas del Censo nacional.

Se necesitaba llegar a periodistas y líderes de opinión, para generar una relación de mecenazgo hacia la iniciativa. A través de ellos se pretendía conseguir llegar a que más uruguayos entren a la web del censo de apodos (el medio de respuesta) y se sumen a la campaña.

Diseñamos una pieza de marketing directo consistente en una botella de agua bendita real y se la entregamos en mano a líderes de opinión para que con ella bauticen con apodos a quien quieran o a lo que quieran. El encargado de transmitir este mensaje fue el padre Mac Callister, un personaje diseñado por la agencia, 50% sacerdote por el agua bendita y 50% escocés por la procedencia del whisky Sir Edward´s.